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viernes, enero 04, 2013

Maratón de Reyes II parte

3 de Enero de 2013, hora 13:44
Angelitos de la Guarda,
me encomiendo a vosotros para que no dejéis que la locura se instaure en mi.
Angelitos de la Guarda, darme cordura en estos momentos de enajenación consumil transitoria.
Angelitos de la Guarda, vosotros que sois lo que más sabéis de estos temas, velar por mi economía familiar.
Angelitos de la Guarda, ruego no me dejéis abrir el monedero y sacar la tarjeta de crédito de manera compulsiva.
Por favor, por favor, Angelitos de la Guarda os lo pido.

Este ha sido mi mantra desde que me he levantado esta mañana.
Ayer fue horrible. Volví a casa con las manos casi vacías y con el ansia y la necesidad imperiosa de comprar una wii para que juguemos toda la familia.
En Media Markt la vendían por 146 euros y viene con dos juegos, a parte tienes que comprar un mando, que el original no viene suelto, viene con un juego y tienes que sumar 40 euros más, pero a ese mando le hace falta otro más que cuesta 20 euros. ¡Total wii + 3 juegos + 2 mandos 206 euros!
La cosa no acaba ahí.

Entro en otra tienda, tienen la wii por 144 euros, pero por 164 euros (20 euros más) te viene la wii con dos juegos y un juego extra de las Monster High patinadoras por laberintos terroríficos... pienso en Júlia y lo que disfrutaría ella jugando a este juego... pero claro hay que sumar los 60 euros más de los mandos opcionales. Total 226 euros.
Angelitos de la Guarda por favor, apiadaros de mi. No dejéis que caiga en la tentación...

Además de la wii, los Reyes Magos tienen que traer más cosas, a las edades de mis niñas, todavía no entienden que los Reyes Magos no pueden con tantas cosas... aunque Berta esta mañana decía que "els Reis Mags estarán molt cansats quan arrivin a casa nostra a portar els regals"...
¿Cansados? Nooooo

Angelitos de la Guarda, si me ayudáis esta tarde en mi periplo comercial, prometo compraros algo. Una velita o unas flores.
Hoy me quedo a comer en el trabajo, me he comprado un bocata y un donut de chocolate de postre (una vez al año, no hace daño) para coger fuerzas y estirar el tiempo tanto como me alcance para que pueda llegar a todo lo que tengo que hacer esta tarde.

¿Por qué es tan complicado todo? Jordi ha venido conmigo todos los años hasta el año pasado y ahora dice que pasa, que no viene. Que se niega a ver la misma imagen del año pasado. Un carro enorme, desbordado de juguetes, cajas enormes, con el royo de que te hacían el 40 % de descuento y te lo devolvían en tickets para otras compras...

Angelitos de la Guarda, se está acercando el momento. Saldré de este frío despacho en una hora y media aproximadamente; aún no he planeado mi rumbo, mi ruta por más que lo intente... 

Darme cordura, sensatez, impedir que mi cabeza enloquezca y que mis manos no abran demasiado el monedero y extiendan la tarjeta. Por favor.
Millones de gracias Angelitos de la Guarda...



15:35 h - ya he comido y me voy a las trincheras... a ver que me depara la tarde...

15:45 h - me he parado en una de mis tiendas favoritas de Molins, Casa Viva, no puedo ir nunca porque me queda un poco retirada del despacho y cuando salgo de trabajar además de estar cerrada, voy de culo para ir a buscar a las nenas al cole.

Pero, en fiestas Navideñas, siempre está abierta al mediodía. Hoy me he vengado.

Y he entrado y la fiebre consumista se ha empezado a apoderar de mi; he descubierto que venden hasta fondant, ¡no me lo puedo creer! la fiebre reposteril creativa ha llegado a todas partes.

En estas épocas también tienen juguetes y he dado una vueltita por la sección de juguetería... poca cosa interesante, aunque he tenido varias cosas en las manos que he estado a punto de comprar pero una vocecilla interna me decía que no debía hacerlo... y al final me he reprimido. Pero no podía salir de allí sin nada, así es que me he comprado un paquetito de mangas pasteleras de usar y tirar de 1,80 €, a punto he estado de comprarme un tamizador de harina al que le había echado el ojo el año pasado... pero me he reprimido otra vez.

16:20 - Llego al Centro Comercial Sant Cugat, directa al Media Mark a la caza y captura de un CD de un grupo de música que se llama ONE DIRECTION, un grupito adolescente para mi sobrina. Y de paso, para decirle a la chica que me atendió ayer que había decidido no comprar la wii :( y delante de mi había una chica que se compraba la wiiu, uf, el subidón de adrenalina lo he tenido yo en vez de ella...

Creo que he hecho un buen acto, los Angelitos de la Guarda han estado a mi lado, apoyándome en todo momento.

Mientras esperaba a que la chica me atendiera una señora hacía cola y mandaba a gruñidos con una cara enorme de mala leche y dando gritos a su madre (una señora mayor) a buscar una película de no sé quien, hasta el punto que la madre le ha espetado "hombre no hace falta que te pongas así"... he pensado, " que mal de la chaveta está la gente"...
Salgo del Media Mark y entro en el Women's Secret... nada, no compro nada.
(Los Angelitos de la guarda están haciendo bien su trabajo)

16:50 - Decido que voy a hacer una pausa y a tomarme un café. Son casi las 17 h y solo he comprado un CD y nada más. Empiezo a entrar en pánico. Sentada en la barra saco un folio y empiezo a escribir que es lo que he comprado ya y para quien para no salirme del guión establecido por mis queridos Angelitos de la Guarda...

Se acerca una señora a la barra y le pregunta en catalán al camarero si tienen infusiones, el camarero le empieza a cantar todas las infusiones que tienen: te verde, te de frutas del bosque, te de cítricos... la señora le ha vuelto a preguntar tres veces si tienen infusiones, el camarero "si, tenemos tal..." al final ha optado por darle la carta porque la señora o era tonta o era tonta y mientras coge la carta le dice a su madre "si tienen infusiones"... pavernos matao!

17:04 - Salgo de allí y me voy de nuevo a la juguetería a ver si por casualidad había llegado el camión esta mañana con cosas nuevas...
De la carta de Berta: Bebes, menos que ayer, además feos y caros... me he vuelto a zambullir en todas las estanterías, no he dejado ni una por escudriñar en busca de algo bonito para Berta... mucha Monster y licencias y lo mismo que ayer. Al cabo de 50 minutos salgo de la tienda con una máquina de coser para Júlia y un bebé enanísimo (4 cms) para una cama en miniatura que tiene mi madre. Y para Berta absolutamente nada.

17:55 - Estoy que ya no puedo más, exhausta  agobiada por que en la juguetería he sufrido el mismo maltrato por parte de la gente que no tiene ojos en la cara y va a la suya y te empuja, te dan codazos, te tiran un montón de cajas de juguete encima (un niño incontrolado,indomable y maleducado), te arrancan literalmente de las manos los juguetes que estás mirando. Me he agobiado tanto que he tenido que salir fuera a fumar un piti! 
Relax. Cojo aire. Me río con una chica que también estaba en el rincón de los fumetas. Acabo mi piti, respiro hondo y le pido a los Angelitos de la Guarda que me ayuden un poquito y que empiece a encontrar lo que busco...

Entro en la Benetton a la caza y captura de una camisa para mi sobrino. Me han dicho que lisa o con una rayita muy fina, talla 11-12... no tienen, tienen la talla 10-11 y no me atrevo a cogerla porque esta marca hace la ropa bastante justita, más bien tirando a pequeñas y me dicen que quizás la más pequeña de hombre le pueda ir bien... pero no, la veo enorme para lo que es mi sobrino... salgo de allí sin nada.

Estoy empezando a sospechar que mi encomendación a los Angelitos está funcionando a la perfección porque no entiendo que en dos horas y media solo haya comprado un paquete de mangas pasteleras de usar y tirar, un cd, una máquina de coser (de 15 €) y un mini bebé.

De la Benetton, he entrado en el Eroski y ¡horror! por suerte no había mucha gente y se circulaba bastante bien, estaban reponiendo juguetes, pero seguían carísimos, aunque hoy sí que hacían el descuento del 40% pero en cheques para gastar en las próximas compras. He repasado todas las estanterías una y otra vez, con la calma, respirando hondo, evitando entrar en desespero y no caer en la compra rápida y compulsiva para salir de allí por patas de una vez por todas...

Me miraba básicamente los bebés para mi pobre hija pequeña, nada carísimos... vuelta a mirar, dos vueltas a la isleta de juguetes, me cambio de pasillo para refrescar la vista; vuelvo al pasillo de los Bebés y de repente los reponedores empienzan a poner Nenucos y veo que están manipulando la etiqueta... ¡han puesto un Nenuco precioso, "La Guardería de Nenuco" en oferta por 25 €!

¡Gracias Angelitos de la Guarda por mirar por mi economía familiar!
Por fin me he animado, por el subidón que me ha dado al conseguir un Bebé precioso y he cogido también el kit de médico para curar bebé...

Sigo dando vueltas, a ver que es lo que veo, llevo dos días buscando "La peluqería de I love Minie" y no la encuentro por ningún lado...

Con las dos cajas enormes me voy al piso de abajo, compro cuatro cosas en alimentación y me planto en la sección de perfumería...

No tengo muy claro el comprarle una colonia a mi madre. La colonia es muy recorrida; es un regalo como para salir del paso y creo que mi madre se merece algo más currado. Pero no me agobio porque no tengo tiempo, me dejo llevar y sé que el Universo me proveerá y ahora voy perfumadísima.

Voy a pagar con la tarjeta, denegada! Buf, ¡ya me he fundido una! Pago en efectivo.

Salgo del Eroski, no he cogido carro y voy cargada con todas las cajas enormes, más las cuatro cosas de alimentación que he comprado, el bolso cayéndose y camino al parquing vuelvo a pasar por delante del Women's Secret y no me he podido resistir a la tentación de entar y coger otro regalito sorpresa para alguien que no puedo poner aquí por si lee esto...

La tienda, a petar de gente, yo con un montón de paquetes, tengo dos personas prácticamente encima mío, nos giramos mis bolsas y yo y me como un expositor de calcetines, le doy con la espalda y se caen unos cuantos y encima la señora que tenía encima, invadiendo mi espacio vital, se molesta. 

Le cojo los calcetines de las manos y los pongo de nuevo en el expositor y ahora sí que salgo de allí piernas para que os quiero.

19:30 - A duras penas llego al coche. Las compras pesan un montón, paquetes enormes difíciles de llevar. El bolso se me cae todo el rato. Un montón de coches y gente desesperada buscando aparcamiento.

Me siento en el coche. Uf, necesitaba sentarme un ratito, pero no mucho que tengo un señor esperando para aparcar el suyo.

19:45 - Llego al centro del pueblo donde encontrar aparcamiento es criminal, pero por suerte, encuentro a la primera y mientras la familia se montaba en su coche, detrás unas chicas jóvenes impacientes por tener que esperarse a aparcar. Yo que vengo muy Zen del Centro Comercial, saco la mano por la ventanilla y les digo que voy a aparcar. La familia tarda y las chicas desesperan. Pitan. Vuelvo a sacar la mano por la ventanilla y les vuelvo a decir que voy a aparcar. Ya. Ya sale el coche y de repente me convierto en la persona más lenta del mundo aparcando. ¡Qué poca paciencia tiene la gente oye! Qué la que tiene prisa soy yo, que me cierran las tiendas en 45 minutos y todavía me queda mucho por comprar.

Hago otro parón, para tomarme un café mientras vuelvo a sacar el folio y apunto cuántas cosas he comprado para cada niña: tres cosas para Júlia, dos para Berta y  dos cosas para que las dos compartan. Bien, no me he dejado llevar por el consumismo, aunque mis impulsos me decían con voz maléfica: "compra, compra, compra llevas pocas cosas". Una vez hecho el listado de nuevo, vuelvo con el tercer round. Primer objetivo: de nuevo la Benetton. No tienen camisas para mi sobrino. Cruyo la calle y me voy a una tienda de avalorios, donde venden piedras de todo tipo, minerales, cierres todo para hacer tu propia bisutería y me recreo cogiendo bolitas, perlitas, minerales, cristales, enganches de pendientes... todo para tener a la iaia Lola entretenida haciendo sus joyas.

20:30 h - me voy a la misma cadenas de jugueterías que la del Centro Comercial pero del centro del pueblo. Nada más entrar, me encuentro con la chica de la oficina del consumidor del Ayuntamiento, que resulta que es amiga mía y mama de curso de la Berta, de la otra clase y me dice que tiene una llamada pendiente de hacerme, (la llamé ayer y hoy por el tema de la reclamación de Imagenio) pero está desbordada con el tema de las preferentes, ¡¡¡tiene 4000 reclamaciones que gestionar ella sola y con los recortes no le ponen a nadie!!! Busca desesperadamente la caravana de pin y pin, dice que está agotada y el Eroski está llena de caravanas de pin y pon y para allá que se van.

A pesar de que están a punto de cerrar, yo sigo buscando con la calma, sin entrar en pánico. Desde luego, que los Angelitos de la Guarda están haciendo un trabajo, no bueno, excelente. Me pongo a hablar con la dependienta, miro carritos para el bebé de Berta pero no estoy muy segura de comprarle uno y me da por preguntar si tienen la Peluquería de I love Minie. Siiiiiiiiiiiiiiii, la tienen...

Vuelven a sonar las voces en mi cabeza, "35 €, 35 €, 35 €" pero no las escucho. Las ignoro. Son las 20:45 h, mañana no voy a disponer de tiempo y es lo que hay, total, solo he comprado dos cosas para Berta y dos a compartir. ¡A tomar viento las voces! Voy a pagar a caja. La señora de delante mío se ha llevado media tienda y tiene dos trabajadores poniendo juguetes en sacos de plástico directamente, aquello no eran bolsas. No sé como llegaría aquella señora a su casa porque iba andando.

Me cobra la chica y me dice que son 24 €. No sabía si decirle si se había equivocado o callarme y dejar que me cobrara los 24 € cuando me soprendo a mi misma diciendo: "¿Pero no eran 35 €?" "No, son 24, hoy ha bajado"
¡Benditos Angelitos de la Guarda! !He encontrado la maldita Peluquería de I love Minie y por once euros menos! Esto es triunfar y lo demás son tonterías.
Muerta del agotamiento y con toda la espalda y cuello ya agarrotados, me voy al coche. La bolsa tan grande tiene un difícil llevar, no sé como se lo haría aquella señora, pero yo con un solo paquete ya iba loca.

No he llegado al coche que me suena el móvil por enésima vez esta tarde. Es Júlia.  Qué dónde estaba. Qué cuando llegaría. Que el papa no le deja comer granada de postre y me ha explicado todo lo que ha hecho y a todo el mundo que se ha encontrado hoy. El problema es que es muy lenta hablando por teléfono, hacía un frío del carajo y tenía que cargar el coche.

He llegado a casa, he invadido el parquing del vecino que está en la puerta de mi trastero para descargar directamente. Y me he rallado un poco. Me diréis loca, pero me he dado un susto de mil demonios.
Hace un par de meses, otro vecino que aparca el coche también en la puerta de mi trastero se suicidó, un chico jóven. Saltó del tercer piso, que en realidad es un cuarto y se murió en el acto.

Hoy me ha dado por pensar si el estaría rondando por el parquing y justo la luz de encima de su plaza parpadeaba, no se encendía. En un ataque de susto que me moría, saco las llaves de la cerradura de la puerta, por si viene alguien y me encierra dentro del trastero. Mientras estoy en el fondo del trastero, mi mente perversa se imagina la puerta chirriando y de repente empieza a chirriar. He pegado un bote y un ¡hostia que susto me has dado Maria! Era la puerta de enfrente y María la mama de Sara, la amiguita de las peques que se iba a trabajar y cuando le he explicado lo que corría por mi mente se petaba de la risa y yo también claro. Es que ha coincidido justo el chirrido de la puerta en el momento que mi mente, trastocada y agotada de tantas compras, se imaginaba como se me cerraba la puerta y me quedaba allí abajo en el trastero, sin llaves, sin móvil, sin nada... joder como afectan estas maratones de compras locas.

He llegado a casa y he conseguido que Júlia se acabara la cena y le he dado la grandada, Berta dormía desde las 19:30 que se ha quedado roque en la cama.

No está muy fina, está bastante resfriada y hace un rato a la 1:30 se ha despertado, se ha tomado un cola-cao y una galleta y me dice con una vocecilla dulce para comérsela: "Mama, quan jo us digui alguna cosa, m'heu de fer cas, vale?" Y sin casi hacer el punto a la frase, continua: "Vui anar a dormir al teu llit, vale mama?
"Vale carinyo, però quan la mama vagi a dormir, vas al teu llit, vale?" "Vale mama" Y ahí está, en mi cama. Intentando dormir si la tos le deja.
Tengo pendiente el regalito de mi sobrino, el de mi suegra, el mío y el de Jordi; algo le caerá, por lo bien que lo he hecho. Por la compra responsable que he hecho. Creo que tres cositas para cada una y dos para compartir, no está nada mal. Tengo un montón de paquetes guardados del Tió que no abrieron, porque ahí si que me entró la enajenación consumil transitoria, además todo lo que les caerá de sus tios y abuelas... demasiado. Son niñas super regaladas, pero la ilusión que tengo por este día de Reyes y verles las caras, vale la pena.

Gracias Angelitos de la Guarda por hacer de este, un día de (relativa) serenidad y compras zen. Por no dejar cegarme por la fiebre del consumismo y por saber reconocer los síntomas: ese subidón que te da cuando estás a punto de hacer una locura y empezar a comprar más y más juguetes.

Gracias por no dejarme abrir tanto el monedero. Solo lo justo.

Gracias por hacer que haya encontrado los juguetes que querían mis niñas y muy bien de precio... 

Gracias por haber velado por mi durante todo el día de hoy.
Eso sí, estoy realmente molida; cuando llegué al centro del pueblo, el punto de la ciatica me estaba dando unos pinchazos que casi tengo que ir con la pierna arrastras.

Hoy me voy a dormir, a pesar de cansada, feliz e impaciente por ver sus caras el día de Reyes.






martes, diciembre 06, 2011

Y se armó el belén

Tras un mes escuchando "mama quan vindrá el Tió", "mama quan muntarem el Belén", "mama quand ve la navidad", "mama quan ve Papa Noel", "mama quan venen els Reis" ayer por fin hice espacio en el mueble librería y Jordi subió el Belén del trastero.
Vamos a ir en pequeñas dosis. Yo no lo quería montar todavía, quería esperarme a estos días de puente, pero por no escucharlas más, decidí que lo montaríamos este domingo por la tarde.
Este año, a diferencia de los años anteriores, solo he montado el papel de piedra de las montañas y suelo, he colocado el portal del Belén y el resto lo han montado ellas.
Tenemos que hacer una visita a la Fira de Santa Llúcia a ver con que lo ampliamos este año. El año pasado se nos colaron dos elefantes y este año un par de patos de plastelina que le hice ayer a Berta. El lago del pesebre está lleno de patos y bolas de plastelina, ahí no hay quien nade a gusto, hay overbooking.
El año pasado hice un horno de leña de "pestelina" (como dice Berta) y Júlia hizo unos panes buenísimos, hasta con las marcas del pan incluidas, pero como son tan pequeños y se caían, le dije que los enganchaba con pegamento. Y cogí la pistola termofusible y no sé como, después de poner todo el pegotón de silicona ardiendo, me tocó el dedo y al apartar la mano del panecito se dió la vuelta el muy cabrón y se me pegó en el dedo y me quemé. Y me salió una bullofa. Tuve el dedo dolorido hasta esta mañana... quién me mandaría a mi. El caso es que tuve que restaurar unas cuantas figuras, de algunas no encontramos las piezas, tenemos una vaca mutilada, le falta una pata, al pastór que lleva una oveja al niño se le rompió un poco el sombreo y ahora parece que lleve sombrero negro de ala ancha de medio lado, como la canción de Radio Futura...
Montaron el Belén y más contentas que unas pascuas. Todavía no hemos montado el árbol ni ha venido el Tió; cada año viene a la olorcilla de las galletas que hacemos, unas tres semanas antes de Navidad y se va en marzo, cuando estoy harta de darle golpes con el aspirador... pero ya se sabe, por los niños hay que hacer lo que sea y el tronco solo viene una vez al año. Lo ceban, lo miman, lo tapan con la mantita, le cantan una nana y lo ponen a dormir y luego el día de Noche Buena el pobre tronco en agradecimiento caga como un descosido un montón de regalos. Y nada más que por verles la cara de emoción durante todo el proceso vale la pena adoptar un tronco hasta el mes de Marzo.


Hoy he ido a Barcelona a la caza y captura de unos zapatos o botas o botines o lo que sea. Me niego a tirar la toalla, sé que en algún lugar me está esperando algo maravilloso para ponerme en mis pies y espero que sea rápido. Sigo con mi trauma de que "no encuentro nada que me guste y cuando lo encuentro vale una pasta, no bajan de 189 €" ¡vaya mer!
Nos hemos recorrido absolutamente todas las tiendas de Gracia, desde Plaza Lesseps hasta els Jardinets de Gràcia, Torrent de l'olla y sus travesías y estoy molida. 
He estado mirando manteles, servilletas y complementos para montar la mesa de Navidad. Todo carísimo, tengo que darme una vuelta por Ikea y algunas tiendas más a ver que me encuentro y por supuesto estoy convencida que con un poco de ingenio tendremos una digna decoración para la mesa navideña.
Hemos comido en un japo mi cuñada y yo y luego hemos ido a buscar a las peques al cole y se han puesto como locas cuando han visto a su tía. "Vaya morra" me dice Julieta cuando se ha enterado que nos hemos ido de compras a Barcelona y en tren y ya me está reclamando ir ella también, así es que tendremos que montar otra excusión en manada para ir a ver aunque sea escaparates, ¿alguién se apunta? Quizás cuando no busque algo para mis pies aparecerá.

jueves, noviembre 03, 2011

De compras II

¿Por qué será que me encanta ir de compras pero odio ir a comprar calzado? ¡Es mi cruz! El plan de esta tarde, sí o sí, era ir a comprar bambas para las niñas, que ya les hacen falta. A mi también me hacen falta, pero no encuentro las que me gustan y las que me gustan valen un ojo de la cara. Mi relación ojo - pasta está fatal. Siempre me enamoro de lo más caro. Sea lo que sea. Y así estoy, sin bambas desde hace dos años y cada invierno digo que me voy a comprar unos zapatos o botas... este año estoy entre unos botines de estos tan chulos que se llevan con cordones. Pero cuando no me gusta el tacón, no me gusta la puntera o encuentro los perfectos tacón, puntera, pero no me gusta el color o son de piel girada, que son una caca, sobre todo si tienes niños, porque es bien seguro que las manchas siempre van a esos zapatos. Encontré en una zapatería los perfectos, pero no estoy dispuesta a gastarme 170 €, me niego en rotundo. Y así sigo, sin botines y ya me veo otro invierno más, con mis botines Martinelli que tienen más de once años y están los pobres para el arrastre. Tengo que decir, a favor de los botines, que se tiraron en el armario sin usar creo que unos seis años aproximadamente y los rescaté hace dos años y os aseguro que han recuperado los años de reposo en su aposento.
El año pasado vi unas botas estupendas, chulísimas, pero también costaban un ojo de la cara 180 € creo que costaban. Y en verano me pasa lo mismo.
¿Por qué hacen zapatos tan feos? ¿O bonitos pero con tacones imposibles de llevar? Y ¿por qué son tan caros los que me gustan? Normalmente no miro el precio, primero miro la pieza y luego el precio y es que no falla ni una maldita vez. Y después empiezas a mirar los precios de los zapatos de alrededor y a mitad de precio, pero resulta que no te gustan nada... ya lo digo, el calzado es mi cruz.
Bueno, pues hemos salido del cole y hemos ido a comprar bambas. Primera parada un Outlet que hay de Inter Sport, que a veces tienen cosas que están bien, pero resulta que esas veces no son las veces que voy yo, porque cuando voy yo, no tienen lo que me gusta o lo que me gusta no hay número para las niñas, como es un outlet... total, que aparcamos el coche en la quinta puñeta; vamos caminando hasta el outlet, llegamos y nada de nada. Y de ahí, al centro comercial Sant Cugat otra vez.
Zapatería Bata: nada, ni me gustan, ni número. Tienda de deportes: Nada de nada, aquí directamente ni número, solo en modelo de bambas de niño. Me niego. Por lo menos tienen que llevar algo de rosa. Al final, vamos a la zapatería y he encontrado unas para Júlia pero para Berta no había nada, ni número ni modelo; solo unas chicco, pero me he negado a gastarme 40 € en unas bambas para Berta, que le van a durar hasta el verano.
Aburridas y algo histérica, que estaba ya: todo lo tocan, se esconden entre la ropa que tienen expuesta, no hacen caso... salimos de la zapatería y nos damos de morros con la Benetton. Hemos entrado a ver si por casualidad tenían bambas (podéis imaginaros mi grado de obsesión por acabar con la compra de las bambas, se me hace duro tener que emplear otro día para la misma tarea). Nada, tampoco hay bambas.
Así que he decidido que nos largábamos de allí ya y me pasaba de largo de la administración de lotería, cuando algo me ha dicho que hiciera un Euromillones para este viernes, a ver si tengo la suerte de que me toquen y pueda pagarme una Personal Shopper, para que sea ella la que vaya a comprar las putas bambas. Y de ahí, a comprar un regalito para Hugo que hace su fiesta de cumple el sábado; hemos entrado en la juguetería y después de que a Júlia se le cayeran unas cuantas cajas de vestidos de la Nancy imposible de ponerlas bien de nuevo y Berta se tirara a la yugular de los "tutubis" (Teletubies) y de que lo tocaran todo, he decidido salir de allí haciendo fu como los gatos. No sin antes coger cuatro catálogos de juguetes, Júlia ya está empezando a hacer la carta de los reyes, a ver si la hace tan larga como la del año pasado.
Hemos pasado por delante del Casa y no podía resistirme a entrar, ya han puesto todo lo de navidad, adornos, velas, cintas, papeles... directamente he entrado a la sección de cocina y me he comprado una badeja muy chula y dos paquetes de capsulas para hacer cupcakes. Y por supuesto, también nos hemos llevado un par de catálogos. Dice Júlia que marque todo lo que quiera pedir a los Reyes Magos de Oriente.
Me ha costado horrores sacarlas del centro comercial, dos días seguidos y estas se vuelven adictas a las compras y a los cochecitos de la Kitty. Hoy Berta se ha subido,pero me niego a poner moneda, lo muevo con la mano, como hacía uno de un anuncio, que meneaba el coche con la mano, y moviendo el volante ya se conforma; y es que si las tengo que montar en cada cochecito que hay me arruino a euro por viaje.
Así es que las compras de hoy han sido, las bambas de Júlia (un 28 ya):


Y mi bandeja de cupcakes y galletas (precio excelente: 2,99 €):



lunes, octubre 31, 2011

De compras

Hoy he ido a trabajar y las nenas han estado en casa de la tata Rosana, tiet Pablo y iaia Paquita. Cuando he acabado de trabajar, me compré un bocata y comí en casa de mi cuñada y después nos fuimos de compras. Hemos estado en el Centro Comercial de Sant Cugat y los objetivos de hoy los tenía bastante claros. 
Hoy ha sido tarde de chicas. Hemos llegado al cento comercial y hemos merendado en el Dunkin Donuts, Júlia donut terrorífco y sangriento donut de fresa y Berta fantasmagórico donut de chocolate blanco y batido de chocolate cada una y la mama un café para no subir en el peso conseguido después de mi convalecencia. De nuevo estoy en 57,700 kg. Me he quitado los dos kilillos del veranito y dos más extras. Total cuatro.



Después de la merienda, al baño como no. Al cabo de media hora de estar en el lavabo, hemos ido directas a Zara, tenía que coger un bestido a Júlia igualito al que le regalaron a Berta en su cumple y se ha vuelto locas con los modelitos que colgaban de las perchas. Julieta se ha enamorado de una falda muy chula; en cuanto Berta la ha visto se ha enamorado también y entonces Júlia ha dicho que yo también me la comprara para ir las tres iguales. Le he pedido a la dependienta la talla más grande (de la sección de niños de Zara) y me ha traído una talla 13-14. Hemos cogido unas camisetas fucsia, unos pantalones estilo amazona y nos hemos ido al probador. Me he puesto la falda y voilà, directa a mi armario. ¡Me he comprado una falda de la talla 13-14 de niña! Ni en mis mejores sueños. Ahora cumpliré ese capricho de ir las tres iguales. Cuando hemos salido del probador, una cola en la caja impresionante. Júlia que tenía caca. Deja la ropa a la cajera, cruza de nuevo de punta a punta todo el centro comercial. Lavabo. Media hora más. Vuelve a Zara. Media hora de cola en la caja para pagar. Cuando salimos de Zara, teníamos que ir a Calzedonia a comprar medias, leotardos y calcetines antideslizantes para Julieta, para poder estrenar las faldas cuanto antes.
Pero antes de ir a la tienda de las medias, se han subido en uno de eso coches que se mueven cuando les pones una moneda.
Cuando hemos llegado a Calzedonia, he preguntado por los famosos leggins push up, esos que te suben el culo. AGOTADOS. Pero agotados, agotados y con una lista de espera de unas 50 personas que quieren esos leggins. Así es que me he conformado con una medias muy tupidas. Las más tupidas de todas para no volver a coger frío y ponerme enferma.
Decir que sorprendentemente las niñas se ha portado divinamente, sobre todo Berta. Estamos trabajando y potenciando el que se porte bien, a base de felicitarla cuando lo hace; en un par de ocasiones se han escondido entre la ropa de las perchas, pero ¿y quién no lo ha hecho eso de pequeña? Y en Calzedonia, como ya estábamos muy cansadas, han empezado a ordenar un poco las medias a su estilo, pero solo me ha bastado decirles un par de veces que hicieran caso y por fin a casa. No sin antes pasar por Imaginarium, un paraíso de juguetes chulísimos de donde me ha costado arrancarlas.
Ha sido una tarde de chicas muy entretenida y divertida. Nos lo hemos pasado pipa las tres y ¡se han portado como si fueran unas niñas grandes ya!
Nuestra compra de hoy:
3 faldas iguales, una para cada una:

2 camisetas para Júlia y Berta:

Camisetas para Júlia:



Vestido para Júlia (igual que el de Berta):


Y pantalones para cada una de ellas:



Y eso es todo por hoy, que no es poco.

domingo, octubre 09, 2011

Hoy me he hecho un regalo

El miércoles pasado me reuní con las tres mamas más con las que estoy montando la circo - fiesta de cumpleaños de Berta. Y hablando de lo que íbamos a poner de comida y que me encanta la repostería creativa y demás, me comentó que ese día mismo acababan de abrir una tienda en Sant Cugat, especializada en todo lo relacionado con los cupcakes y las cookies, la cookiteca Le dije que en cuanto acabásemos el café y la organización me pasaba inmediatamente. Pero me fue imposible porque antes tenía que hacer una gestión y me llevó más tiempo del que me esperaba; y es lo que tiene pasarte por la tienda de chuches donde compré unas figuritas de sugar paste para la decoración del pastel y unos fideos de chocolate azules para hacer unos cupcakes de Tricky (el monstruo de las galletas) para la mejor amiga de Júlia por su cumple.
Y ha sido hasta hoy sábado que no he podido ir. Tenía que hacer unos encargos para una sorpresita para la fiesta, cuando me he acordado de que habían abierto la tienda y me he desviado de mi camino al recado que tenía que hacer.
Y cuando he entrado allí, he visto el paraíso. Tienen cosas chulísimas, moldes, rodillos, capsulas, toppings, purpurina comestible... en fin, es de esas tiendas que son un peligro entrar. Iba buscando un molde para hornear los cupcakes y he salido con el molde y con un stand para cupcakes (lo tenía visualizado y por fin me lo he comprado). Por alguna extraña razón, no me he sentido para nada culpable de haberme gastado el dinero en estos dos elementos indispensables para hacer cupcakes, el problema viene porque ahora que he visto todo lo que tenían puede ser mi ruina, ¡por que lo quiero todo!
(Perdonar por la foto, no había mucha luz; con flash era peor y con la opción de nocturno salían raras a sí esto es lo que tengo).



jueves, julio 28, 2011

Seguimos con la repostería creativa

Esta vez yo creo que me he superado a mi misma en esto de la repostería creativa y se está empezando a convertir en una obsesión. Quizá porque echo mucho de menos mis clases de escultura en l'Escola d'Art i Disseny de Sant Cugat. Tanto las echo de menos que ante la imposibilidad de volver a las clases de escultura por cuestión de horarios y responsabilidades maternales, en vez de amargarme le he dado la vuelta a la situación. ¡Puedo hacer pequeñas esculturas comestibles! Lo malo, es que luego yo no me las como, pero bueno, siempre hay amigos y lugares donde llevarlas y regalarlas para que se las coman. ¿A quién no le amarga un dulce, no?
Pues ayer realicé por primera vez, mi primera compra en internet en una tienda interesantísima http://www.cooking-cookies.com/, de esas que es un pecado entrar en su apartado de "artículos" porque te lo llevarías todo. Y están cerquita, cerquita. En Sabadell.
Pues de momento, solo he comprado dos cajas para transportar cupcakes de 6 uds. cada una, unas capsulas de cupcakes a juego de las cajitas y dos pastillitas de mazapan para moldear. Antes de dar el ok al carrito de la compra, me lo miré y remiré, y me di cuenta de que había puesto de todo y decidí, de momento, quedarme esas cosas y que ya iría ampliando mis herramientas de trabajo y demás, porque al final es una pasta y yo soy muy sibarita. Para todas y cada una de mis aficiones, me gusta tener las mejores herramientas y medios, pero eso cuesta mucha pasta y tiempo.
Fueron rapidísimos en servirme el pedido, la misma tarde ya lo podía a pasar a recoger por un punto de recogida que tienen en Sabadell y así poder hacer mi pastel para B. que hoy es su cumple, cumple 6 añitos y tiene una ilusión tremenda de que su tata María José le haga el pastel de cumpleaños, como también se lo hice a su hermana C.
(Tengo que decir que hoy también es el cumple de mi sobrino Pau (el grande, tengo dos sobrinos que se llaman igual) y también tengo algo reservado para él) y también es el cumple de Eugènia (seguidora fiel de mi blog). A los dos, MUCHAS FELICIDADES)
 
¿No os parecen bonitas? Había capsulas mucho más chulas, pero lamentablemente no tenían la caja a conjunto, snif, snif...
La cosa comenzó, cuando hablando con C. de la fiesta de cumple de B. y del pastel, le pregunté cual era su personaje favorito y me dijo que le encanta Bob Esponja y a mí que me gustan los retos, allá que fui. 
Surfeé un rato por la red y a la 1:30 h de la mañana entré en Cooking-cookies a comprar lo que me faltaba para el pastelito. Pero casi todos los pasteles que vi eran con glasa real y para mi gusto es excesivamente dulce, así que dejé volar mi imaginación. Hice un pa de pessic y lo disfracé de Bob Esponja a base de coberturas de chocolate, colorantes alimenticios y mazapán.
En cuanto pueda os cuelgo el "making off" del pastelillo.
Mientras decoraba el pastel hice también unos cupcakes de coco, receta también de Alma de http://www.objetivocupcake.com/ fuente de sabiduría, inspiración e investigación dentro del mundo de la repostería creativa. (Si os gusta este mundillo no debéis dejar de mirar este blog, es muy chulo y práctico). Luego los decoré con cobertura de chocolate y lo espolvoreé con coco rallado. Me comí uno sin cobertura de chocolate, ¡tremendo!
Esta noche voy a hacer más para traerlos al trabajo y también haré de manzana, ya que a una de mis compis no le gusta el coco.
Soy muy novata en estos temas, pero me encanta aprender y sobre todo investigar dentro de este mundillo. A ver hasta donde soy capaz de llegar. Aurora, una compi de gospel de Barcelona, hace unas tartas que tiran para atrás (de buenas y de espectaculares) y tiene una buena amiga que hace cursos de cupcakes y un día de estos me voy a hacer uno para aprender, aunque me encanta ser autodidacta.
Hoy es el último día de guardería de Berta. Esta mañana cuando la he llevado, ya me he despedido de todas y cuando he salido de allí, de espaldas, y he cerrado primero la puertecita pequeña y el silencio invadía la escuela, me ha dado una pena y una nostalgia enorme. No he podido reprimir la emoción y he caminado hacia el coche con lágrimas en los ojos. En Septiembre al "cole de grans". Otra etapa más que pasa rápido, sin enterarte y eso que han sido cinco años de guardería. Nostalgia.
Hoy comeré bocata en el despacho, recogeré a Júlia en casa de mi cuñada, a Berta en casa de mi madre; iremos a casa a recoger el pastel y los cupcakes de coco para la fiesta de cumple y la bolsa de Julieta (se queda a hacer fiesta pijama en casa de la tata C.) y nos iremos a Torrelles a la fiesta de cumple de B. a ver que cara pone cuando vea su pastel, hecho con infinito amor.
A la noche cuelgo la foto del pastel del Bob Esponja y los cupcakes de coco, ya que no me la puedo bajar de facebook.


domingo, enero 23, 2011

Masajes brasileños - 4

Sábado por la tarde. Después de una mañana agotadora, por fin me voy a hacerme mi masajito brasileño. 
Julieta se ha pasado toda la tarde jugando a que ella era Papa Noel e iba por las casas dejando juguetes a los niños. Ha empezado a sacar juguetes por el comedor y los ha colocado por todos los sitios. Tengo un salón que no quiero ni mirarlo. Berta duerme la siesta. Cuando se despierta, tenemos ya mucha prisa porque llego tarde a mi masaje.
Visto a las niñas, las cargo en el coche y voy a dejarlas a casa de mi madre.
He quedado a las 17:30 h con Vera y son ya las 17:20 h cuando estamos saliendo de casa.
Llamo a mi madre para que baje a ayudarme, ya que las peques han decidido llevarse media casa de juguetes, dentro de las bolsas de la compra grandes (las del Mercadona, que son enormes).
Las dejo y me voy pitando para Sabadell. Salgo a las 17:30 h y por el camino llamo a Vera para decirle que ya voy para allí.
Llego a Sabadell y por suerte, el aparcamiento me estaba esperando justo delante de su casa. Son las 17:45 h cuando por fin pico a su timbre.
Me hace el masajito. Hoy me ha hecho bastante daño también, pero es que cada vez según qué zonas me duele más, porque no hay grasa, se topa con el hueso y eso duele.
Después de trabajar todo el cuerpo, llega como siempre al nervio ciatico delasnarices y hoy me ha dolido mucho. Intentando controlar la respiración pero de la presión en el glúteo me entraban rampas en los gemelos. Esto no tiene porque pasar si no tienes problemas con el nervio ciatico, pero el mío está jodido. En los dos embarazos se me pinzaba y me entraban unas rampas que me moría.
Después del masajito y sacarme de nuevo unas tres o cuatro contracturas, me hizo masaje facial y me quedé profundamente dormida. Pero profunda, profunda; dormí como unos veinte minutos.
Me desperté de un sobresalto y cuando vi la hora en el reloj, quería morirme, eran las 19:40 h tardísimo para ir al Corte Inglés o al Padock, porque las nenas estaban en casa de mi madre.
Le he pedido a Vera que me midiera, para ver como iban los resultados y ¡son impresionantes! en tan sólo cuatro masajes he reducido 1 cm de piernas, barriga, caderas, y ¡2 cms de cintura! No me lo podía creer. Estos masajes son la leche. Por cierto, esta mañana he batido un nuevo récord en el peso: 59,3 Kg, y ya queda menos.
Cuando he salido de allí, con un sueño que me moría he llamado a Jordi para ver como iba con las obras y me dice que ya está y que se va para casa. "Pues me voy al Corte Inglés" y el recoge las nenas de casa de mi madre.
Llego al C.I: a la caza y captura de unos pantalones, porque todos me van grandes. Nada más entrar en la planta de señora, se me van los ojos a unos pantalones ideales, pero cuando veo el precio casi me caigo de culo: son unos aninoto que rebajados, costaban 185 € y la verdad es que no tenía en mente gastarme ese dinero en unos pantalones. Ni me los probé, porque me conozco. Me habrían quedado estupendos y se me habría subido la sangre y la adrenalina esa que te sube cuando estás a punto de hacer una compra compulsiva a la cabeza. Así es que le pregunté a la dependienta si tenía algo parecido y me dijo que "no. Los Aninoto son los Aninoto y no hay otros como esos". Si eso ya lo sé yo, pero no hay nada, nada parecido. No. Le dije que buscaba pantalones de montar (a caballo) y me estuvo enseñando algunos que me probé, pero que no me acababan de hacer el peso. Al final desistí antes de cometer una locura y me fui a la planta sexta, a la cafetería a tomarme un café y dejar enfriar la adrenalina de las compras compulsivas. Cuando me tomé el café me di una vuelta por la planta sexta donde van subiendo ropa con unos precios increíbles. Me encontré una mama del cole y de la guardería y estuvimos largo rato hablando. Cuando acabé la conversación vi unas camisas, pero eran de moda joven. Me gustaron pero cuando las vi, observé que las tallas eran mucho más pequeñas que las de señora. Por ejemplo, una talla 44 de señora es bastante grande en comparación de una 44 de moda joven, que en realidad es como una 38-40 de señora. Me prové varias camisas y eran bastante justas; pero me probé una 44 y me quedaba a la perfección. Mangas un poco largas, pero lo que me importaba era el cuerpo. Me gustaba mucho como me quedaba y me la compré por el módico precio de 17,99 €.
Luego fui a la caza y captura de unas bambas, tengo las mías destrozadas e inservibles, sobre todo cuando llueve, porque se me cuela el agua dentro. Están esperando a la jubilación, pero no encuentro bambas que me gusten. Las que siempre me compro son las cásicas tenis de Reebok, que son magníficas. He intentado cambiar de marca en alguna ocasión pero mis pies piden Reebok en cuanto se prueban otra cosa. Y había unas tenis clásicas de Reebok, pero sin rebajar, claro. Mi gozo en un pozo: miraré en otro sitio a ver si tengo más suerte.
Cero éxito con las bambas. Me puse a mirar botas. Cero éxito también. ¿Por qué hacen botas tan feas? Esa pregunta me estaba haciendo yo, cuando en la escalera mecánica subían dos señoras hablando de lo mismo. Total que nos pusimos a despotricar acerca de las botas feas. En fin, me voy a la planta de caballero a comprarle un par de camisas a Jordi, pero las que me ha encargado son todas con estampado, rayas, cuadros etc. y el me ha dicho que quiere dos camisas lisas, pero las lisas, fíjate por donde, no están rebajadas. ¿Me ha pasado en varias tiendas? A ver si mi amiga Aretha, que es personal shopper y sabe de esto, me lo puede contestar: ¿Por qué las camisas lisas, no están rebajadas nunca? ¿Por qué se considera básico y por eso no tocan el precio? Pues vaya una leche.
Agobiada y muerta de sueño, voy bajando ya hacia el parking pero por el imán que hay dentro de mi hacia las librerías no me deja salir de allí sin haber pasado por la sección de librería. Estuve dando un vistazo, me compré un libro de la gratitud (es como un diario para escribir) y mirando en la estanteria de libros de estos temas, se me enganchó el dedo literalmente en un libro: "Educar en la Ley de la Atracción - La pedagogía para aprender a crear", de L.D. Baena, herramienta que hace un tiempo andaba buscando, y mira por donde, me la han puesto delante. Pagué y me largué de allí rápido antes de llevarme media estantería de libros. Cuando me senté en el coche, ¡eran las 22:00 h! ¡¿Cómo se me había pasado tan rápido el tiempo?!. Llegué a casa destrozada por el masaje y por la excursión en el Corte Ingés, les expliqué el cuento a las nenas y les canté el luralá. Cené y empecé a leer mi nuevo libro.




domingo, junio 13, 2010

Por la tarde... de compras

Por la tarde he decidido que iríamos de compras ya que se nos ha echado el verano encima y Júlia está justita de ropa de verano, justita no. Pelada. Sólo contamos con cuatro camisetas.
Pantalones nada, cero. Berta forrada, de toda la ropa que ha heredado de su hermana. Dos colecciones completas de dos veranos de Benetton. Camisetas, bodys y pantalones chulísimos. Así es que no le voy a comprar nada. Eso digo siempre y al final siempre acaba cayendo alguna cosilla.
Nos hemos ido Julieta y yo, solitas a pasar la tarde en el centro comercial.
Hemos ido a Benetton y no tenían leggins, que era lo que buscaba, así es que nos hemos ido a Zara y hemos encontrado alguna cosilla.
Nada más salir de casa se nos ha puesto delante un BMW descapotable chulísimo y Júlia desde atrás oigo que me dice:
J - Ala mama!!! Quin cotxe més xulu!!!!
M J - Si carinyo és molt bonic.
J - No té la part de dalt!!!!
M J - Clar carinyo per què és un descapotable...
J - Ah, és molt xulu eh mama!!!!
Pues no va a ser chulo un BMW descapotable. Anda que tiene los gustos estropeados esta y con cuatro años que tiene...
Estas niñas tienen obsesión por los zapatos, se ha tenido que probar unos cuantos y se lo ha pasado pipa.
En el probador no ha tenido desperdicio. Hoy se ha portado como nunca, ¡qué mayor! No se ha quejado ni lo más mínimo. Hoy ha sido yo la que se ha quejado, que me estaba haciendo pis y la nena venga a probarse zapatos y más zapatos y yo que me lo hacía encima. Y luego ves a la caja y un colón de tres pares de narices para pagar... aish, y si le hubiera hecho como hace ella: Júlia, se m'està escapant el pipi....
Se ponía los zapatos y andaba como las modelos: un pie delante de otro y moviendo el culete, que risa. Y en el probador, juzgarlo vosotros mismos.
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