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jueves, febrero 03, 2011

Miercoles (de ceniza del ave fenix)

Hoy mi garganta aún me duele, pero el antibiótico y la cortisona están dando resultado y tanto tiempo enferma, mis pilas se han cargado a tope. Tanto que el ave fenix se ha convertido en señora de la limpieza, como por arte de magia. Me ha sacado esa "Maruja" que llevo dentro.
Esta mañana me he levantado con unos objetivos bastante claros aunque por el camino se han ido incorporando otros. Resultado me siento a las doce de la noche después de un largo y duro día. No he ido a trabajar pero ya he estado practicando en casa, mañana ya voy de nuevo al despacho, espero que no se haya quemado nada durante mi ausencia. Sé que no se ha quemado nada porque hoy he hablado ya tres veces con el jefe.
Volviendo a mis objetivos marcados para hoy: pasar el aspirador a todo el piso, fregar el suelo y blanquear las juntas de las baldosas de la bañera.
Objetivos realizados: poner lavadora, pasar aspirador a todo el piso, limpiar y blanquear juntas de las baldosas de la bañera, limpiar el polvo de la habitación nuestra, limpiar el polvo de la habitación de las nenas, hacer la comida, recoger a Júlia en el cole, recoger a Berta en guardería, dejar a Berta con mi madre, llevar a Júlia a música, ir a poner gasoil (me han dejado el coche pelado de gasoil), recoger a Júlia de música, ir a casa de mi madre a hacerle una visita y recoger a Berta, hoy no he hecho bañetes, he hecho la cena, acompañar una amiga a gospel Sant Cugat (5 minutos), cantar luralá nenas, tender ropa y poner otra lavadora. No está nada mal.
Ya tengo mis chicles de nicotina de sabor a frutas, todavía no he empezado porque me quiero leer el prospecto pero no he encontrado el momento ya que he acabado a las doce de la noche de todas estas tareas. Aun falta una lavadora por acabar y tender la ropa y otra meterla en la secadora. Pero menuda marcha que llevo, esto no es normal debe ser el dopaje que llevo en mi cuerpo, en el post anterior mencionaba 2000 mg de augmentine, pues no, no son 2000 mg son 4000 mg, cuatro pedazo de pastillotes para mi cuerpo.
Cigarros: 3 en dos tiempos cada uno. Siguen estando asquerosos, pero yo erre que erre, es que el cuerpo es débil y pide nicotina, pero lo mejor es que ya no me fumo el cigarro nada más poner el pie en el suelo cuando me levanto de la cama y no he fumado en la calle, con lo cual me ha gustado mucho. Luego me leo el prospecto ya que mañana empiezo con mis chicles de sabor "Freshfruit".
¿Cómo puede ser posible que sean las 00:30 h, haya aposentado mi trasero medio brasileño en la silla y me sienta todavía como si fuesen las cinco de la tarde después de todo lo que he currado hoy?
Mañana por la mañana tengo que llamar a las dos visitas que tenía el lunes y el martes, muy interesantes, sobre todo la del lunes, que ya me la anuló primero ella porque estaba enferma y la segunda por estar enferma yo. A ver si a la tercera va a la vencida.
Hoy no he ido a cantar a Sant Cugat por el motivo que nos ocupa y que todos sabemos, me estoy reservando y espero estar a tope porque el domingo tenemos concierto con gospel Barcelona. Tengo que ir a tunearme la túnica, me va tan grande, tan grande que estoy super incómoda con ella.
Volvemos de nuevo a los compromisos sociales... cuando estaba llegando a recoger a Júlia un compañero de su clase me ha dado la invitación a la fiesta de cumpleaños de unos cuantos niños en el parque del pirata... domingo día 13, justo el mismo día que estábamos organizando una fidejoa (o algo así, yo prefiero llamarle fideuá brasileña, un plato típico brasileño), con algunos de los compañeros de gospel de Barcelona en mi casa, cocina Vera claro está que es la que entiende de cocina brasileña, yo sólo entiendo de los masajes brasileños, que tengo abandonados esta semana, y deseando que llegue el sábado para retomarlos, si no pasa nada y estoy mejor claro (si estoy para currar, estoy para masaje y punto).
Bueno hoy no me enrollo más, que quiero leerme el prospecto de los chicles, un papel de 28 x 17,5 cms impreso a dos caras y con mucha letra pequeña. A ver si me aclaro.
Buenas noches a todas y todos.
Vaya, ahora que me voy a poner a leer el prospecto por fin me entra un bostezo ¿seré capaz de acabar de leérmelo sin dormirme?

miércoles, febrero 02, 2011

¿Resurgir de las cenizas como al Ave Fenix?

Ya estoy aquí de nuevo. No recuperada del todo, pero por lo menos ya puedo utilizar los dedos para escribir y la mente para pensar.
Tras tres días con el frío metido en el cuerpo, el viernes a medio día me empezó a doler la garganta, no podía tragar. El dolor era ligero pero conforme pasaba el día se volvía insoportable. Fui a gospel porque tenía varios cometidos importantes; uno llevaba todo un mes esperando y no podía permitirme el lujo de volver a esperar un mes más por no ir el viernes. Y era darle un peazo de abrazo enorme a Magda una de mis seguidoras fieles y a su marido. Son encantadores y lástima que no tuve más tiempo para estar con ellos, porque me encontraba fatal, fatal... muak, palabrita de niño Jesús. Tanto es así, que cuando nos fuimos y no metimos en el coche, ya casi llegando a Sabadell a dejar a Vera, tenía la espalda tan agarrotada y me dolía tanto de apretar por el frío este que no me abandona que le pedí que me hiciera un pequeño masaje en la espalda. Pero fue muy gracioso, el viernes llovía y llevaba los limpia. Vera con su super mano masajeadora me iba haciendo masaje y yo iba embobada por la fiebre que tenía mientras se me iba cayendo la babita los limpias iban pasando de izquierda a derecha, hasta que por fin me di cuenta de que ya no llovía y que la única función que tenían los limpia eran hipnotizarme; casi lo logran, pero los paré a tiempo.
Dejé a Vera y loca por llegar a casa y meterme en la cama, me puse el pijama, me puse el termómetro 38,5 de fiebre y no se me fue la fiebre, ni el sábado, ni el domingo, ni el lunes, ni el martes. Y mi vida se paró en seco. No podía tragar, era como si tuviera cuchillos en la garganta. Mis amígdalas, en principio eran como dos pelotas de golf y pasaron a convertirse en dos grandes pelotas de tenis pero unidas. El resultado es una cara completamente desfigurada por una gran papada. El sábado no tuve narices de salir de la cama, ni comer porque no podía tragar, nada ni el líquido. El domingo por la tarde, en un momento de lucidez, me levante, me duché y Jordi me llevó a urgencias. Diagnóstico: amigdalitis aguda (pero muy aguda). Me mandaron un antibiótico y para casita. Dos días después, después de la peor noche que jamás haya pasado en mi vida, Jordi tomó la determinación de llevarme al Hospital de Terrassa a que me echaran un vistazo. Mi cara estaba más hinchada todavía. Llegamos al hospital a las 9:30 y salimos a las 16:10 h más o menos. Cuando me vieron las doctoras se echaron las manos a la cabeza. Me tomaron la tensión y estaba muy baja a 8 - 6 (sin comer desde el viernes ya me contaréis), cuando me puso el palo en la boca y enfocó con la lucecita y vió todo lo que había en mis amígdalas, rápidamente me pusieron una vía, me inyectaron directamente el medicamento en la vena y me plantaron una botella de suero. Me hicieron análisis de sangre. Después me sacaron más sangre porque uno de los tubos se les estropeó. Me hicieron exploración en la barriga. Querían descartar que fuera Mononucleosis, que antes no se oía y ahora se oye por todas partes. Por suerte, se ha quedado en una amigdalitis agudísima de campeonato. Me han cambiado la amoxicilina (antibiótico) y ahora tomo 2000 mg de augmentine plus (dos pastillotes enormes de 1000 grs cada uno, que para tragarme por estas amigdalas que no me entran ni agua, las tengo que partir en dos y es una odisea tomármelas), una pastilla de cortisona (3 días) (por suerte, a ver si ahora me voy a engordar lo que me he adelgazado con la cortisona que engorda un montón), y ibuprofeno cada 8 horas. Todo en pastillas para pasar por mi linda garganta dolorida y llena de vete tu a saber qué. Me tomé la primera pastilla de cortisona esta tarde y magia, ha hecho magia. Hasta esta mañana no podía hablar, esta tarde ya me la he pasado colgada al teléfono: Llamé a P. para ver si me podía recoger a Júlia de piscina y llevársela a casa hasta que la pasara a buscar Jordi sobre las siete y media ocho menos cuarto, media hora con Lourdes que me llamó, con Andy que he cortado porque me entraba una llamada de mi cuñada Rosana para ver como estaba, cuando colgué volvi a llamar a Andy para retomar la conversación que se volvió a cortar porque le entró a ella una llamada y cuando colgó me volvió a llamar. Después hablé con mi amiga Iphone, que me llamó, después me llamó E. que no tenía ni idea que estaba enferma, después mi madre,que ya ha vuelto de vacaciones de Benidorm por fin!!!! También habé con Vera. Vaya venganza hoy, desde el viernes sin hablar y con la pastillita mágica de cortisona, vualá, recuperé el habla. Ahora sí acabé agotada de tanto teléfono. Me faltó una llamada a J. pero intentaré llamarla mañana por la mañana a ver si puede hablar con ella.
Durante todo este lapsus en mi vida ha dejado de existir lo real para dar paso a la locura, sueños estrambóticos y surrealistas provocados por las altas fiebres, que iban y venían a mi cuerpo.
Después prohibido fumar. He llegado al convencimiento que esta amigdalitis me ha sido enviada por alguien para que deje de fumar y no lo posponga más. No he fumado (bueno he dado alguna calada para matar mi ansia de nicotina, pero que putoasco que malo estaba y por eso he dado tres caladas y fuera).
He sido capaz de aguantar, me quedaban dos cigarros y cuando se me acabaron d¡je que ya no iba a comprar más. Pero el lunes por la mañana, ya no sabía que hacer, entre los sudores de la fiebre y del mono me destrocé las uñas de la mano derecha, tan perfectas que las tenía, y antes de destrozarme las de la otra mano, me cogí la guía para dejar de fumar que me dio la enfermera y me la leí de principio a fin. Conseguí despistar en varias ocasiones a la mente en cuanto me pedía nicotina, me puse a montar la escuela de los barriguitas que estaba medio desmontada, en otra ocasión me lavé los dientes, en otra ocasión puse a dormir directamente, todo para no caer en la tentación y librarme del mal... pero no tenía tabaco y eso me ponía muy nerviosa, el saber que en un momento de debilidad no tenía tabaco me generaba mucha ansiedad, así que cuando vino Jordi bajé a comprar un paquete: el último (espero). Además compré Camel yo simpre fumo Lucky. No he tomado café para no asociar el tabaco al café, estoy cambiando hábitos. Y hoy cuando volví del hospital, mientras Jordi fue a buscar los medicamentos en la farmacia, yo me he quedado en el Cap, pidiendo hora en el médico para seguimiento de la amigdalitis y los análisis que me hice el otro día y también para la enfermera, para intentar arrancar mi plan de dejar de fumar. A ver si lo consigo. Mañana creo que cuando vaya a comparme ultra levura, para evitar que tanto antibiótico destroce mi flora intestinal, me compraré ya unos chicles de nicotina para mascar en cuanto el monstruo que llevo dentro me pida vicio.
Lo positivo de todo esto es que he bajado casi un kilo más, de nuevo récord de peso: 58,600 Kg. 
El lunes, yo estaba tirada en el sofá y cuando llegaron del cole ¡fiesta!, se colaron debajo de mi manta y las tres tiradas en el sofá viendo dibujitos hasta que vino Jordi de trabajar y la mama se fué a la cama que estaba destrozada.
Y hoy martes, después de este lapsus en mi vida, he retomado de nuevo mis deberes y obligaciones como madre y ya he vuelto a los baños, a los cuentos y a los luralás y dormirlas...¡cuánto lo echaba de menos!

viernes, enero 21, 2011

Dejar de fumar

Por fin, me estoy poniendo al día con el blog, aunque aún me queda uno pendiente. Es para mi amiga Iphone (mama del cole, sí, es para tí E., que te lo tienes bien merecido).
Esta mañana he ido al despacho porque no tenía visita a primera hora, tenía una a las 11 en una importante emisora de radio en Barcelona. He llegado tarde. Pero llamé al cliente para avisarle. No me gusta llegar tarde, pero al haber pasado por el despacho, es lo que tiene, que te entretienes más de la cuenta y el tiempo se te va.
El día de hoy no ha tenido desperdicio tampoco. Camino al trabajo he cantado un mantra, con la música de la canción de Leonard Cohen, Hallelluyah, para dar las gracias por todo. Ha sido muy gratificante y me ha cargado de energía positiva para todo el día.
Hoy tocaba recoger a las nenas y yo tenía hora en el CAP, con la enfermera.
Recojo a Julieta en el cole y me encuentro con dos super mamas de la "camarilla", como yo le llamo y es que hemos creado un grupito genial, me lo paso pipa con ellas. Son auténticas: ¡todas! 
Nos hemos puesto a comentar el tema del blog, mi amiga Iphone (E.H.) está enganchadísima y la verdad es que tanto ella como todos los lectores que van en aumento según el control de estadísticas me dan fuerza y me motivan día a día a escribir. Como siempre hablamos sin tiempo, corriendo, con los niños/as interrumpiendo, hemos decidido que montaremos algo: o una cena o una merienda en casa de alguna, según E.H. tengo que explicarle muuuchas cosas.
Ya me muero de ganas de quedar, porque son tremendas y me divierto muchísimo con ellas.
Hemos recogido a Berta y cuando llego a la guardería el descontrol. Al principio daba una galleta a algunos compañeros de Berta, pero como Júlia va tomándose su batido, Berta ya me lo pide cada día y le llevo uno y claro, como lo ven los demás, el mejor amiguito de Berta, ayer me pidio un "suc" pero no llevaba y hoy le he traído uno. Y lo que eso conlleva, que lo ha visto otra niña y también quería, pero no llevaba más y le he prometido que mañana le llevaré uno. Hoy he hablado con su madre, porque me sabía mal este tema. A veces ella le lleva galletas y no las quiere, quiere las que yo le doy (y son las mismas: de dinosaurios), y me sabe mal por si se ofendía que yo le diera las galletas y no quisiera las suyas y me ha dicho que no, ¡al contrario! que le sabía mal a ella que siempre le daba yo galletas. ¡Menos mal! A mi no me importa. Total que como siempre que llego, los niños me registran el bolso y la bolsa de la merienda, hemos decidido que vamos a organizar una merienda en la guardería y la maestra ya me ha encargado que yo la organice. Pues, eso, a organizar la merienda. Menos mal que me dedico a esto de las ferias y los eventos y se me da bien el tema.
Para salir de la guardería una eternidad. Siempre somos las últimas, cualquier día de estos nos darán la escoba y la fregona para limpiar la escuela.
Las he montado en el coche; las tenía que llevar a casa de mi madre. Aparco en zona azul y hay que sacar el tiquet. Si voy sola con Júlia no hay problema, porque vamos y lo sacamos. Le encanta meter la tarjeta de crédito por la ranura, darle a los botones y luego poner el tiquet en el coche. (Veo indicios de que le va a gustar mucho utilizar la tarjeta de crédito como a su madre. De tal palo...tal astilla). Pero hoy como iban las dos, la cosa se complica. Ir a sacar el tiquet sola es un momento (además de la prisa que llevaba, porque habíamos tardado mucho en salir de la guarderia), pero ir a sacar el tiquet con las dos, es morirse. Le he dicho que se quedara un momento en el coche con Berta y se ha puesto a gritar, que quería ir a sacar el tiquet, quería ir a sacar el tiquet. Y Berta, que lo dice perfectamente: "a quiquett, a quiquet". ¿Cómo me iba a bajar del coche con Júlia y dejar sola a Berta? Total que al final cedo y vamos en caravana a sacar el tiquet de la zona azul. Júlia mete tarjeta en ranura, apreta botones. Berta coge el tiquet y transporta hasta coche. Júlia abre puerta y coloca en lugar visible. Pero se pone a ordenar todos los tiquets que hay: primero pone el que hemos sacado y encima los caducados... anda que me puedo fiar. Con toda esta movida, cuando estoy descargando niñas del coche, me suena el móvil (como siempre en el mejor momento). No llego a cogerlo porque se corta antes.
Consigo llegar a casa de mi madre, me tomo un café y me voy por fin a la enfermera. Ya hace tiempo que me estoy planteando dejar de fumar y me pedí hora para informarme. Pero no por toda la movida de la Ley antitabaco, simplemente porque llevo muchos años fumando y creo que, simplemente, ya toca.
Me monto en el coche, me enciendo mi cigarrito y me voy camino al Cap para que me expliquen los programas para dejar de fumar que tienen.
Me he llevado mi mp4 para escuchar la meditación, dura una hora y nunca consigo escucharla entera porque me quedo antes dormida. A trancas y barrancas la escucho porque hay una señora mayor que no para de hablarme y yo solo quiero escuchar la voz lenta y profunda.
Por fin me toca. La enfermera se pone contentísima cuando voy por lo del tabaco. Me saca una guía para dejar de fumar, me explica los métodos, etc. Yo le digo que soy un poco anti pastillas y medicamentos. La verdad es que no me gusta tomar nada (solo tomo en casos extremos de necesidad). Le comento que una amiga ha dejado de fumar mediante hipnosis, que la verdad, es el método que más me seduce por el momento. Me han hablado muy bien y creo que lo haré mediante este método. Pero bueno, tengo que escuchar lo que la enfermera me propone. Del CAP, a hacer dos recaditos:
1- Comprar tabaco
2- Comprar 2 botes de pintura acrílica: magenta y negro. Para ver si acabo de pintar el cuadro.
De camino hacia el coche he pasado por una tienda de esoterismo, bueno venden velas, esencias, cartas del tarot, minerales y piedras, en fin esas cosillas que me generan curiosidad. Y no he podido resistir la tentación de entrar. Necesito urgentemente un tapete para poder practicar con mis cartas. Todavía no las he tocado de la caja porque eso conlleva una preparación previa. Tengo que hacerlas mías, pero para ello necesito un tapete. Tenían solo uno y no me ha gustado, era negro y no me ha dado buen rollo. Total que la semana que viene traerá de más colores. Resulta que la dueña de la tienda es vecina de mi hermano y de una amiga mía que vive en el mismo edificio de mi hermano.
He visto unas esencias que han llamado mi atención: esencias de arcángeles y me he comprado una; la de la prosperidad. A ver si empezamos a levantar el vuelo ya.
Cuando llego a casa de mi madre, marrón. No hay quién las arranque de casa de la iaia Lola. He llegado y estaba todo lleno de restos de galletas saladas, fideos, macarrones... habían estado jugando a "cuinetas" (cocinitas) (traduzco por si alguien no entiende el catalán. Sé que hay gente de muchos países que están leyendo). Berta seguro se ha puesto hasta las orejas de pasta cruda, galletas y chuches (tenía trozos de platanito todavía por encima de la mesa).
Mi madre me explica una historia para no dormir. Es la leche.
L - Mira, te voy a explicar un caso que me ha pasado. Y se muere de la risa mientras me lo está explicando. Tanto que casi no puede contármelo.
M J - A ver, ¿qué ha pasado?
L - Pues que estaban dando unos dibujos que explicaba cuando se le caían los dientes, como se movían, como se les caía y como les volvían a salir... (me lo explica todo con gran detalle)
M J - ¿Y qué ha pasado?
L - Pues que me ha dado por decirle a la Berta: mira Berta (y con la lengua ha desplazado su dentadura postiza, levantándola (sin sacarse los dientes). Mira, se ha puesto a llorar y no había quien la parara. ¡Se ha pegado un susto!
M J - ¡Hombre mama! ¡Es que tienes unas cosas!
Mientras mi madre repetía la escena partida de la risa, la pobre Berta se la iba mirando con el ceño fruncido y le ha faltado una décima de segundo para arrancar a llorar de nuevo.
Para cambiar de tema digo:
M J - Que et fa la iaia, et dona sustus?
B - Tii
M J - Es que la iaia, té unes coses... (es que la iaia tiene unas cosas...)
A todo esto mi madre seguía con su particular ataque de risa que se moría...
Para salir de casa de mi madre, amenazas, contar hasta cinco para que se pusiera Júlia la chaqueta...
Llegamos a casa tardísimo, a las 20:15 h y se me enciende la bombilla que tengo que ir a Caprabo a comprarme mi fiambre de pavo para la cena y kiwis amarillos para el desayuno. Me los como, como si fueran agua. Mi segundo desayuno consta de 4 kiwis y una manzana pequeña, si no es imposible aguantar hasta las 16 h o 16:15 h que llego a casa.
Voy como un rayo al Caprabo y cuando regreso me incorporo a la tarea de los baños.
Cenamos y como cada día, pelea con Berta para que cene. Jordi cabreado, porque siempre se deja la cena en el plato. Pero como quieres que coma la criatura si se ha puesto hasta las cejas en casa de mi madre.
Júlia saca el drac (dragón) que lleva dentro y empieza a luchar con su padre, que se está cepillando los dientes y en uno de los golpes ha tenido la puntería de darle en sus partes nobles, y ya tenemos al papa derrotado por los suelos. Le ha hecho un daño impresionante. Ha estado arrodillado un buen rato. Y es que esta Júlia, tiene mucha practica en jugar a luchas con sus amiguitos del cole, que son muy brutos (son niños, que se le va a hacer, no va a ser menos ella).
Se ha ido a cantar y hoy hemos explicado el cuento de "La ratita presumida". Y después hemos tenido una sorprendente conversación Julieta y yo. Me ha explicado muchas cosas del cole. Que L. no quiere jugar con ella. Entonces le he empezado a preguntar con quien juega, si juega con E. y me dice que a E. la cuida mucho porque una vez "la Montserrat a P3 (maestra que tuvo en P3) le dijo que tenía que cuidarla mucho" y sigue haciéndolo. Juega con muchas niñas, pero su orgullo no la deja vivir, porque L. no quiere jugar con ella y dice que ella "no nasita cumpanyia per jugar, sobretot per fer sorra fineta" (no necesita compañía para jugar, sobre todo para hacer tierra fina).
Les canto el luralá y les digo las palabras de cada día y cuando les voy a dar el beso y decirles que las quiero mucho, se lo doy primero a Júlia y después a Berta, con la puntería de apoyar la mano en el Gusi Luz escandaloso, que se le ha empezado a poner la cara roja intermitente y sonar la música a toda pastilla. Me he pegado un susto de mil demonios. Por suerte no se han despertado.
Cuando ha salido, me he puesto a terminar el cuadro y escribir unas palabrillas en el blog y otro día más se me han hecho las 2:30 h de la madrugada. Voy a enchufarme el mp4, que todavía tengo que hacer la meditación diaria...

jueves, enero 13, 2011

Señales

Lo de hoy ha sido la gota que ha colmado el vaso y tengo que poner especial atención con mi coche. Ayer me di un golpe que me arranqué la uña de cuajo. En otro momento que abrí la puerta también me dí otro golpe en un dedo, esta vez sin víctimas, pero lo de hoy no tiene nombre.
Llego a casa a las 16:00 h, me bajo del coche en un brazo mi super bolso de Diktons y en la otra llevaba las dos agendas, la de este año y la del pasado (básico para mi memoria), la libreta donde apunto las cosas en las visitas y el libro del Poder. Todo esto cogido con una mano, llevaba el brazo doblado, codo por delante y me he pegado un golpe impresionante en el codo con el retrovisor, en todo el hueso que a mi tendinitis le ha venido de fábula. He visto las estrellas con sus constelaciones y me he elevado al más bello Universo. ¡Joder que daño! Se me ha quedado el brazo destrozado.
He llegado a casa, he soltado todo lo que llevaba a cuestas y he comido. Me he ido a buscar a las niñas y las he llevado a casa de mi madre porque hoy tenía médico. Que me hiciera un seguimiento de la gripe, me he informado para dejar de fumar (tema profundo), para hacerme un análisis (por la gran cantidad de kilos perdidos. Se ha quedado alucinado el médico cuando me ha visto) y de paso me ha visto el codo. Dice que no tengo nada roto, que ha sido el golpe, ni me han hecho radiografía siquiera. Que me ponga frío, ibuprofeno y voltaren gel. Lo tengo hinhado y un peazo de morado. Me duele mucho.
Tantos golpes con el coche son una señal, ¿querrá decir que tengo que tener especial prudencia cuando conduzo? Por si acaso, iré con cien mil ojos y prudencia, prudencia.
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