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martes, noviembre 15, 2011

Colonias de Júlia

Antes de empezar con el post de hoy quiero dar las gracias a todos los que me leéis, tanto a los seguidores públicos como a los privados. Gracias porque desde que empecé mi andadura en la red las visitas han ido creciendo y creciendo. Creé el blog, con el nacimiento de mi primera hija, Júlia con el ánimo de ir escribiendo mis vivencias con ella; ella nació en marzo del 2006 y en agosto decidí crear el blog. Lo tuve olvidado bastante tiempo, escribía intermitentemente ya que no tenía mucho tiempo, en Octubre de 2008 nació mi segunda hija, Berta y con las dos peques y empresa poco tiempo me quedaba para escribir con regularidad. Y en agosto del 2010 lo he retomado con mucha ilusión, es mi proyecto personal, es como mi pequeño diario donde voy anotando todo aquello que quiero compartir con vosotros y un documento, para que cuando mis hijas sean mayores, puedan rescatar las entradas y recordar lo bien que nos lo pasábamos cocinando, jugando, comprando, haciendo manualidades... en fin, nuestras cosas.
Gracias porque hoy ya he superado, para mí impensable, las 20.000 visitas; en concreto, en este momento llevo 20.151 visitas desde la creación del blog. Y según las previsiones de cómo van las visitas, este mes volveré a hacer récord. Gracias, gracias y gracias a todos por seguirme y espero que aquellos seguidores que sean anónimos os subáis a bordo de mi blog y os hagáis seguidores públicos. Hace tiempo que me ronda hacer un sorteo para agradeceros vuestra fidelidad, pero me gustaría hacerlo cuando llegue a la cifra de 100 seguidores, a ver si así os animáis... que sólo tengo 30 y me faltan unos cuantos...
20.151 gracias y más.
Y voy con el post de hoy.
Jueves y viernes Júlia se ha ido de colonias con el cole. Han pasado una noche fuera de casa. ¡¡Qué tarde tan rara la del jueves‼ Yo haciendo coronas de fieltro de cumpleaños con dos mamas del cole y Berta que no sabía que hacer, cambiaba de actividad cada cinco minutos. Se le notaba que le faltaba algo: su hermana. Se puso a jugar con el bebé de seis meses, hermanito de una niña de clase de Júlia, le costaba entretenerlo, pero es que ella también es pequeña... sólo me preguntó por su hermana en el momento de subir al coche.


Al recogerla el jueves: ¿Y a Júlia?
Yo: De colonies, carinyo
Berta: Ah vale.
Ni por la tarde, ni por la noche preguntó. Me tuvo para ella en exclusiva.
El viernes por la mañana al subir al coche para ir al cole:
Berta: Mama ¿i a Júlia?
Yo: De colonies, carinyo, te'n recordes que t'ho vaig dir ahir?
Berta: Ah vale
Yo: Berta, l'ha troves a faltar?
Berta: No
Yo: No la has echado de menos?
Berta: No
Y se acabó la conversación sobre Júlia, seguimos nuestro camino al cole cantando, como siempre. Este episodio no se lo contaremos a Júlia, aunque algún día, si lee esto se enterará. Yo la eché muchíiiiiisimo de menos, fue una tarde muy rara. Demasiado silencio en casa. Solo me conformaba pensar que se lo estaba pasando genial con sus amigos viviendo su aventura. Mis colonias y excursiones están gravadas en mi disco duro cerebral y esos recuerdos no se me olvidan.
El viernes cuando llegó, tan contenta, tan cansada, tan emocionada con cancioncillas que había aprendido... felicidad absoluta. Vieron y tocaron todo bicho viviente que había en la granja de la casa de colonias: cabras, vacas, conejos... el viernes por la mañana habían estado haciendo galletas por la mañana y se las merendó. Me dio un mordisquito de una para probarla y estaban buenísimas. Se partieron en grupos para hacer actividades y ella pertenecía al grupo de las "Crispetas" (palomintas de maíz).
Y seguía emocionada porque nos íbamos de fin de semana a L'Espluga de Francolí, a un albergue, con "Vacances en família"... pero eso ya es para otro día.




Os recuerdo que podéis valorar mi blog en la blogoteca de 20minutos, encontraréis el icono bajando, en el lado derecho del blog, estoy por inscribirme al concurso de blogs...


martes, noviembre 08, 2011

Mama mula y algunos recuerdos de mi infancia: Parchís

No nos damos cuenta de la importancia de las cosas hasta que por alguna causa y otra no las tenemos. Y eso es lo que me pasó a mi ayer y hoy. El coche de J. se estropeó y se ha llevado el mío. Ayer era lunes, nos tocaba música. Me vino a recoger al trabajo y me dejó en el cole. 
"No hay problema, me dejas en el cole y bajo andando xino-xano hasta la escuela de música. Nos irá bien, así nos damos un paseo". Y es que los paseos siempre van bien. Contaba con la bolsa de la merienda, que incluía mi agenda (que ya pesa lo suyo) y las dos mochilas; pero no contaba con una bolsa de ropa que me pasó de contrabando una mama y una estupenda escultura hecha en barro con ramitas y hojas clavadas, recién hecha por Berta y entre la bolsa de la merienda con agenda, las dos mochilas, la bolsa de ropa y la manualidad que tenía que llevarse con una mano y las dos niñas... me quería morir. ¡Qué dolor de brazo con todo colgado en uno! No podía repartir el peso, porque la esculturita me ocupaba una mano ya. Así es que fui jugando, cambiando el peso de brazos. Cuando teníamos que cruzar una calle y tenía que coger a las niñas de la mano para cruzar no sé ni como conseguí hacerlo, me hubiese gustado convertirme en pulpo por un momento, pero no tengo todavía el conjuro para hacerlo. Íbamos a paso de tortuga (al paso de las peques) y hasta llegar a casa se me hizo una penitencia.
Llegamos a casa y decididamente fui a descargar, porque si tengo que ir así hasta la escuela de música, cuando mi casa es la mitad del camino, ¡me muero!
Fue en ese instante cuando me di cuenta de lo importante y cómodo que es el coche para nuestro día a día, por lo menos para el mío.
Llegué a casa, descargué. Pasé por casa de mi madre, dejé un momento a Berta y fui a llevar a Júlia a la escuela de música. Volví a casa de la iaia Lola, que se tenía que ir al médico, pero me dió tiempo de tomarme un cafelito. Cuando se fue ella, nos fuimos a la biblioteca Berta y yo a explicar cuentos. Antes de llegar a la biblioteca, Berta ya me decía que la llevara en bracitos, que estaba muy cansada y todavía nos quedaba la vuelta a casa y ¡todo subida!.
Explicamos unos cuentos en la biblio, recogimos a Julieta y para casa y en la subida más fuerte, me cargué a Berta en los hombros y con una tirando del brazo porque iba haciendo acrobacias cogida de mi mano y la otra, que ya pesa lo suyo a cuestas, subí la calle como pude. Por suerte Berta en cuanto llegamos al final de la subida, se quiso bajar y pude descansar las cervicales y continuó andando super cansada hasta casa.
Cuando llegamos, mientras me reponía un poco y me ponía ropa más cómoda de estar por casa, me dijeron que querían ver los abuelos que cantan "el video del musical de Forever Young" y cuando se acabó les puse uno de cuando yo era pequeña, "parchís, chís, chís..." que encontré en youtube y después querían más y les puse Heidi, "abuelito dime tu"... que decir, que Parchís les encantó y se quedaron embobadas mirando la pantalla, además a Júlia le encanta jugar al parchís y después querían más videos y les puse "cargol treubanya" y despuès más y más, pero ya no hubieron más, porque tocaba bañete y porque estaba destrozada de tanto andar.
Aix, que recuerdos aquellos de mi infancia con Parchís. Y uno de los recuerdos que me viene a la memorias siempre que hablo de Parchís es que una vez fui al cine a ver una peli del grupo: "Las locuras de Parchís" y hacían sesión continua y cuando acababa la peli, yo me escondía en el baño del cine y cuando se apagaban las luces, volvía a entrar a la sala a volver a ver la peli, y así tres veces la vi... y claro el tiempo corría y salí del cine a las doce de la noche y mi madre buscándome por todo el pueblo y cuando me encontró que iba yo tan feliz dando saltitos por la acera camino a casa canturreando las canciones, me pegó un tirón de orejas, que cada vez que me acuerdo todavía me duele. Aquella imagen se quedó gravada en mi disco duro de por vida sí, pero yo vi la peli de Parchís tres veces al precio de una y eso no me lo quita nadie y bien valieron el tirón de orejas. Yo tenía ocho años. ¡No me imagino ahora a mis niñas ir solas al cine, aunque estuviera al lado de casa!
Y para rememorar viejos tiempos, aquí os dejo el vídeo que visionaron las peques.




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