En las vacaciones del año pasado me enganché de nuevo a hacer ganchillo. Me enseñó mi madre cuando yo tenía siete u ocho años y hacía palitos altos y bajos, como le llamaba entonces; hice bufandas para las muñecas, monederos, estuches... todos de palitos.
Ahora que tengo a las nenas, me apetecía hacerles una mantita para que en las frías tardes de invierno se tapen en el sofá mientras algún día ven dibujitos.
Empecé una mantita y la he acabado este año (prometo poneros la foto pronto, tengo que hacerla); y este verano he empezado otra, que ya la estoy acabando y me voy a hacer una para mi.
No sé que tiene el ganchillo que engancha tanto. Quizás es que mientras tejes, no piensas en nada... y cuando empiezo nunca encuentro el momento de parar de tejer.
Pero lo que os enseño hoy en este post son las diademas de ganchillo que he hecho para las peques y para algunas amiguitas... ¿a qué son chulas?


